Referentes

Juntas lo podemos conseguir todo”

Las referentes de la Drom Kotar Mestipen son mujeres gitanas que han logrado alcanzar estudios superiores. Se trata de mujeres  de distintas edades con perfiles y trayectorias diferentes. Sin embargo todas ellas colaboran desde la entidad con un objetivo común: promover la educación de calidad entre las mujeres gitanas para así poder superar la triple exclusión que sufren por el hecho de ser mujeres, gitanas y no haber tenido acceso a los estudios superiores. Nuestras referentes, como mujeres gitanas, se han enfrentado a  muchas barreras a lo largo de su trayectoria educativa. Ahora son un ejemplo y un apoyo para otras mujeres gitanas que aspiran a continuar con su formación o que están enfrentando las mismas dificultades. En este sentido, nuestra entidad promueve el contacto y el apoyo entre las referentes y otras mujeres gitanas que quieren continuar formándose.

Nuestra intención es promover la visibilización de aquellas mujeres gitanas que están transformando la realidad del pueblo gitano a través de su éxito académico. Asimismo fomentamos los lazos de solidaridad entre las propias mujeres gitanas para que entre todas logremos realizar nuestras metas y sueños. A continuación recogemos un ejemplo en el que una de nuestras referentes, licenciada en Derecho, a través de su experiencia animaba a otra joven gitana a seguir estudiando. Se trata de una joven gitana que estaba cursando la Educación Secundaria Obligatoria y que soñaba con estudiar Derecho, sin embargo las barreras que se derivan de un contexto de exclusión y los estereotipos frecuentes sobre la mujer gitana la estaban alejando de su sueño.

“Hola prima, Me han explicado que cuando acabes la ESO te gustaría seguir estudiando. Me ha hecho mucha ilusión saber eso, porque siempre me alegro de saber que alguna “gitanica” quiere seguir formándose para tener más oportunidades en el futuro. Me gustaría animarte y apoyarte en tu decisión.
 
Me presento, soy gitana y tengo 25 años. Hoy en día trabajo como profesora en la Universitat de Girona, también doy clases de inglés a un grupo de “gitanicos” y “gitanicas” de más de 25 años que se están preparando para superar un examen que permite entrar en la universidad y además trabajo en una revista que publica artículos en inglés. Como te podrás imaginar estoy súper contenta de haber llegado hasta aquí, nunca me hubiera imaginado que estaría haciendo todo esto y sé que ha sido posible gracias a que un día decidí seguir estudiando. Para mí la decisión de ir a la universidad fue una decisión muy difícil. En mi casa somos 4 hermanos y ninguno ha ido a la universidad, de hecho nadie en mi familia había ido. Mi papá trabajaba en la chatarra y me preocupaba que no pudiéramos pagar mis estudios. Además mi papá es pastor y yo siempre he ido al culto, ahora estoy en el coro, y me daba miedo que la universidad me apartara de Dios y de mi familia. Sentía mucho miedo de ir a la universidad pensaba que no conseguiría aprobar y que podía alejarme de las cosas que como gitana para mí son importantes. A pesar de todos estos miedos, con el apoyo de mi familia decidí intentarlo y fui a estudiar Derecho a la Universidad porque no quería arrepentirme toda la vida por no haberlo intentado. Tuve que empezar a coger el autobús y el metro sola, había días que no me daba tiempo de llegar al culto y días que me tenía que quedar en casa estudiando. Pero cada examen que aprobaba era un orgullo para mí misma, para mi familia y para Dios. En la uni hice muy buenas amigas y aprendí mucho, fue una etapa de mi vida muy bonita y lo mejor es que no tuve que renunciar a nada, hoy sigo siendo igual o más gitana que cuando empecé. La verdad es que mi etapa en la uni se me pasó volando porque disfruté mucho. El dia de mi graduación tuve que pedir más entradas para que pudieran venir todos mis hermanos, mis cuñados, mis sobrinos… imagínate mis amigas llevaban sólo a sus padres y yo iba con toda mi casa. Mi familia estaba muy orgullosa, mi hermana mayor cuando recogí el título de Licenciada en Derecho gritó “¡honra pa todos los gitanos!” Jajajaja y me tiraron confeti y mis sobrinos llevaban una pancarta, eso parecía un pedimiento jajajaja fue muy bonito. Después de la carrera de abogada hice un máster y ahora estoy haciendo una tesis doctoral sobre el culto y la mujer gitana.
 
A través de la asociación colaboro para que muchas otras gitanas sigan estudiando y no sientan miedo al hacerlo. Porque si yo y otras gitanas lo hemos conseguido vosotras también podéis lograrlo.
 
Tenemos una responsabilidad muy grande con nuestro pueblo y si queremos que las cosas cambien y que los gitanos vivan mejor tenemos que estudiar para poder defender mejor nuestros derechos y demostrar que ¡nosotras también podemos!
 
Esta es mi historia, espero que te anime a seguir estudiando porque eso representará un futuro mejor para ti y para los tuyos.
Me gustaría poder conocerte. Ahora ya sabes que nosotras te apoyamos y que si necesitas ayuda puedes contar con nosotras.
Me alegro de haber estudiado porque eso ha hecho posible entre otras cosas que hoy esté animándote a ti a hacerlo. ¡Un abrazo y que Dios te bendiga!”

 

“Carta enviada por parte de una de nuestras referentes a una niña de un instituto. Ella quería estudiar pero sus compañeros le decían que no era posible, que las gitanas no estudiaban, que por ejemplo no existían gitanas abogadas. El profesor se puso en contacto con nuestra asociación y una voluntaria de la entidad, gitana y abogada le envió esta carta.”

NIEVES HEREDIA

Soy Nieves Heredia tengo 25 años, vivo en la Mina, estoy casada y tengo una niña.
A mí siempre me ha gustado la escuela, estudiar y sacar buenas notas. Desde siempre he tenido claro que quería estudiar y no conformarme sólo con el graduado. A todo esto tengo que decir que mi trayectoria educativa no ha sido seguida ni perfecta, quiero decir, que también he tenido temporadas que he dejado de estudiar y también repetí segundo de bachillerato; todo ello combinado con épocas de desánimo. Pero aún así, nunca me he dado por vencida y he seguido con mis estudios.
Actualmente sigo estudiando, concretamente este curso me matricularé de segundo curso de ciclo de grado superior de educación infantil. Mi objetivo hoy día es hacer la carrera de magisterio infantil y poder ser profesora de la escuela de mi barrio.

En cuanto a ser gitana y tener estudios no lo considero nada malo, ya que simplemente estas formada y puedes optar a según qué trabajos que sin formación no sería posible. Sigo siendo gitana,   y orgullosa de decirlo en cualquier sitio que se tercie. Nuestra cultura es muy rica en valores y tradiciones, y una parte fundamental somos las mujeres. A parte de ser las principales encargadas de transmitir a nuestras generaciones su cultura somos pilares fundamentales dentro de la estructuración de nuestras casas, es decir, somos imprescindibles para nuestro pueblo. A veces parece que no tenemos tanto peso pero la realidad es que: somos madres, cuidamos a nuestras familias, colaboramos y trabajamos para tirar de nuestros hogares, etc. Que sería del pueblo gitano sin sus mujeres.
Con todo esto quiero hacer ver a los niños y niñas gitanos, en especial a las niñas; que hay que demostrarnos a nosotras mismas y al resto de la sociedad que nosotras podemos y valemos para ello. A día de hoy hacen falta referentes gitanos en todos los ámbitos de la sociedad ya sean maestros, médicos, educadores sociales… da igual la cuestión es hacernos visibles y fuertes y que todo el mundo vea hasta dónde es capaz de llegar el pueblo gitano. Y para esto parte fundamental es la educación, es la principal vía para conseguirlo.
Me gustaría que mi ejemplo ayudase a jóvenes gitanos y gitanas, a motivarlos y que de una vez por todas nos lancemos sin miedo a conseguir nuestros sueños porque estoy segura que los podemos conseguir.

Sarai
Miralles

Hola me llamo Sarai, y os voy a contar  un poquito  de mi vida.
Tengo casi treinta años, de momento no tengo hijos  pero si una familia que no la cambio por nada del mundo. Estoy casada con la mejor persona que me he podido encontrar, mis padres lo que más quiero, después tengo a mi hermana y el regalo más bonito que te puede hacer es dándote un sobrinito que lo amo a mi Manuel.
Tenía 16 años cuando salí del colegio la ESO y decidí estudiar algo que me gustaba, algo sobre la salud, y estudie auxiliar  de enfermería.

Hice prácticas en hospitales, ambulatorios, he estado trabajando en hospitales como Tauli con los recién nacidos, que bonicos los niños tan chiquititos, me encantaba, también estuve con los abuelitos en el hospital  la esperanza en Barcelona y hoy por hoy estoy en un dentista, empecé hace casi 10 años, mi función era ayudar al doctor, limpiar material, y no mucho más. Por suerte o más bien por comportamiento y querer trabajar , tener más ganas de más  he ido ascendiendo en mi puesto de trabajo, ahora a parte de estar con el doctor, seguir limpiando material también soy encargada de todos los pedidos de material, enfermera del quirófano, me encantan las cirugías,  y por último me han hecho encargada o  jefa de enfermeras…
Mis padres me han dado la oportunidad de estudiar  poder tener algo en la vida cosa que ellos no pudieron hacer, y la verdad que  si me arrepiento de una cosa aunque nunca es tarde es de no haber estudiado más, pero  me conformé pero  siempre puedes llegar  hasta donde tú quieras.
La verdad que no me puedo quejar  de cómo estoy hoy por hoy, estoy con mi marido en  mi casita que nos ha costado 6 años en reformármela, cada uno tenemos gracias a Dios nuestro trabajo y haciendo lo que más nos gusta que él es tener su caballo  y yo bailar flamenco.

En esta vida pienso que hay que valorarse como mujer y ser valorada, ir subiendo cada día un escalón y no por los demás sino por una misma, estudiar, formarnos para poder tener un buen trabajo  y el día de mañana lo agradeceréis como yo lo agradezco ahora.

Espero que os haya gustado mi resumen cortito cortito de mi vida, besos.

Libertad
Heredia

Me llamo Libertad Heredia. Nací en Barcelona y soy bióloga. Actualmente estoy acabando el máster de Neurociencias y me gustaría empezar a hacer un doctorado el año próximo.

La verdad es que siempre tuve claro que quería estudiar. Quería – y quiero- ayudar a las personas haciendo lo que más me gusta: ciencia. Y si para ella tenía que hacer una carrera, por lo menos lo intentaría.

Creo que estudiar ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida porque, aunque a veces ha sido difícil o frustrante, y pese que al principio me ha dado miedo, ahora sé que soy capaz de hacerlo, y por ello tengo más confianza en mí misma. Al haber estudiado no he conseguido sólo la oportunidad de optar al trabajo que siempre he querido tener y a poder ganarme la vida con mi pasión, sino que he crecido como persona, me he hecho más responsable y valiente y, además, he hecho que mi familia se sienta orgullosa de mí, lo cual me hace feliz.

En el futuro me gustaría trabajar en el campo de la Neurociencia, a poder ser en la investigación para la cura de alguna enfermedad neuronal, como el Alzheimer o el Parkinson. Mi sueño es poner un granito de arena – aunque sea pequeño – para ayudar a todo aquel que sufra este tipo de enfermedad.

Me encantaría animar a las niñas – e incluso a las no tan niñas – a perseguir sus sueños. A estudiar si eso es lo que desean y que no tengan miedo, porque no sólo conseguirán trabajar de lo que les gusta, sino también un trabajo mejor pagado y con mejores horarios que les permita más tiempo libre para lo que ellas deseen – familia, amigas, lo que sea-; conseguirán una confianza en sí mismas increíble y además, ayudarán a todas las gitanas del mundo demostrando que nosotras también podemos.

raquel-garcia

Raquel
Garcia
Garcia

Mi nombre es Raquel García García, tengo 26 años y estoy casada.
Nací en Gerona y vivo en un pueblo costero, llamado Sant Feliu de Guíxols. Mis raíces son andaluzas, pero mi familia se ha formado en Cataluña. Somos una familia humilde y trabajadora, la gran mayoría de ella se dedica al sector de la hostelería.
Somos tres hermanas. La mayor, estudió administración y finanzas y montó un pequeño negocio. La pequeña es auxiliar de enfermería y actualmente sigue formándose.
Des de bien pequeña me entusiasmaba el mundo de la educación. Tras acabar la ESO, comencé a estudiar Bachillerato. Debido a mi inmadurez, decidí dejarlo e introducirme en el mundo laboral. Tras dos años trabajando, retomé mis estudios y decidí luchar para alcanzar mi sueño, que era ser maestra. Hice las pruebas de acceso a grado superior, para poder cursar el módulo de Educación Infantil.
Aunque en un principio, mis expectativas no alcanzaban hasta dónde he llegado, ahora soy técnica en educación infantil y actualmente estoy concluyendo el último curso de Grado de Magisterio en Primaria.
Debemos valorar la formación como una oportunidad para crecer, tanto a nivel profesional como personal. Me siento inmensamente satisfecha de mis logros, ha sido un camino duro, a base de esfuerzos y perseverancia, ya que siempre he tenido que trabajar y estudiar a su vez, pero al fin, estoy a un paso de llegar a mi meta.

No hubiese llegado a donde estoy sin el apoyo incondicional de mi familia y de mi ilusión por cumplir mi sueño. Cualquiera con motivación y constancia, puede alcanzar lo que se proponga. Ser mujer gitana no debe  restar, ¡sino sumar!

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